viernes, 13 de abril de 2012

Los aerosoles




Lo que debemos saber de los aerosoles:

Para su funcionamiento, algunos o muchos de ellos, contienen clorofluorcarbono (CFC), gas que daña la capa de ozono, pero además, la eficiencia de su contenido, sea cual sea, es deficiente, ¿por qué?, cada vez que presionas el pivote de un aerosol, liberas un 90% de diferentes compuestos químicos entre ellos el terrible CFC y un 10% del contenido por el cual compraste.





En el mercado existen muchos tipos de aerosoles con diferentes propósitos, por mencionar como ejemplo: Sprays para el cabello, aromatizantes, insecticidas, selladores de llantas, pinturas, etc.

Actualmente, en el mercado controlado (refiriéndonos aquellas industrias nacionales e internacionales que sujetan su producción basado a las leyes de control de calidad de dichos productos) tienen como norma indicar al reverso del embase, la composición de su contenido, así como, establecer la leyenda “no daña la capa de ozono”, aun así, uno como consumidor debe de revisarles, esto no implica tan solo unos segundos de lectura, cubriendo el compromiso de proteger al medio ambiente correctamente.





Entonces ¿no es bueno compra Aerosoles?

Como hemos mencionado anteriormente, existen aerosoles que están libres de gas CFC, pero, es bueno buscar si existe el mismo producto en tipo gel o solido sería lo más recomendable sustituir la utilización este.

Una nota interesante vista en la web

La Maestra en Ciencias con especialidad en Ingeniería Ambiental Catalina Argüelles, miembro de “En defensa del ambiente, A. C.”, comenta:

A finales de los años ochenta y principios de los noventa, el tema de la capa de ozono salía a colación siempre que se hablaba de contaminación y políticas ambientales. Todo el mundo parecía preocupado por los grandes hoyos en el Antártico y pugnaba por la regeneración de la atmósfera, pero 20 años después poca cosa se dice al respecto y el problema sigue ahí. Y aunque se han tomado grandes medidas a nivel internacional, la seriedad del asunto implica la participación y vigilancia de la sociedad en general. “Debemos revisar bien las etiquetas de cualquier aerosol antes de comprarlo, sea desodorante, aceite de cocina, spray para el cabello, etcétera. Es fundamental cerciorarnos de que efectivamente no contenga CFC”, enfatiza Argüelles.

Otra recomendación es informarnos si algún aparato en nuestro hogar tiene clorofluorcarbono y en caso afirmativo no exponerlo a situaciones que pudieran desencadenar una fuga, e igualmente investigar la forma adecuada de desecharlos (una sugerencia es preguntar a la empresa fabricante). Por supuesto, si existe la posibilidad de reemplazar ese refrigerador o clima, verifiquemos que el sustituto sea libre de CFC.

No lo olvide: aunque no podemos hacer que las sustancias nocivas presentes en la ozonosfera desaparezcan más pronto de lo esperado, sí está en nuestras manos evitar que se liberen más.

Ante el comentario de Catalina Argüelles, Pro-ambiente ha dedicado tiempo para ofrecer soluciones (a los culiacanenses y navegantes de la Internet), donde, acudir para la revisión de equipos de refrigeración, el centro de reciclaje, por otro lado, asumimos el compromiso de reescribir las medidas que cualquier persona puede realizar para cuidar el medio ambiente.

Medidas para adquirir aerosoles:

1.- Antes de adquirir un producto en aerosol, buscar si existe el mismo producto pero en gel u otra forma pero que de el mismo resultado, de no existir, procede al paso 2.

2.- Adquirir aerosoles que no tengan CFC, para ello, revisar el cuadro de contenido que se ubica en la parte opuesta del envase. Si el producto no cuenta con este cuadro, no lo adquiera, pero de existir verifique que no diga Clorofluorcarbono o CFC.

3.- No perfores los envases, ni lo expongas al sol, ni a altas temperaturas, porque puede explotar.

¿Te queda claro Homero?



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