sábado, 14 de julio de 2012

Palabras de la Madre Tierra




Hola, soy LA TIERRA, nombre que me diste al conocerme, estoy ubicado en una posición excelente ya que soy el tercer planeta del sistema planetario, esta posición me permitió albergar vida en mis entrañas, además de ser visto como el PLANETA AZUL. Los demás planetas del sistema planetario consideran que no hay otro planeta en esta galaxia al igual que yo, lo cual me llena de orgullo,  pero mi arrogancia últimamente ha generado incomodidad interior.




En la era actual, me he sentido sumamente mal, lamentablemente no hay un doctor de planetas a donde recurrir, así que debo esperar que sea algo pasajero dado por la evolución de la vida de cada planeta.

Recuerdo perfectamente, la primera vez que me torne azul y las veces que tuve dolor de estomago que me hizo mover, al grado de que el espacio verde se modificara de lugar. He tenido algunos cambios en el pasado, pero he sobrevivido al darle tiempo a que pasen esos momentos. Pero a diferencia de los eventos anteriores, esta incomodidad interior siento que proviene dentro de mis entrañas. Muestro mi inconformidad, en espera de que cambie las sensaciones pero, al parecer mis mismas entrañas se niegan a aceptar que sucede algo.

Creo que me está dando fiebre, he sentido calor en mi piel, y recurrí en hablar con el Sol, le hice ver mi situación, el se enojo mucho porque considero que estaba enjuiciando su proceder y me dijo con su voz de trueno:



Fui yo quien te engendro, por miles de años he dado luz a tu camino para que bailes alrededor de mí sin caer, crees tú que no sé lo que hago. Eres tú la causante misma de tu malestar, al ofrecer vida a seres en tu interior. Son esos seres que no te han valorado, al igual como ellos no valoran a sus padres. Aun así los proteges aunque  ellos te paguen dañándote mas, eso me hace rabiar, porque eres mi hija. Debes de reprenderles, porque si no,  serás como tus hermanos, tu vida será desértica, triste y finalmente tu belleza se marchitara; todo por unos seres inconscientes. Sin decir mas se volteo, pero su cólera persiste, los se por cada llamarada que expulsa.

Sus palabras me hirieron en lo profundo pero entiendo, porque amo a estos seres que viven en mí, lloro, porque no se aman, aman lo que producen algo que llaman: dinero, riquezas y triunfo. Tratan de cada quien sobresalir sin importar dañar a sus hermanos, amigos o familias. Porque no entenderán que su riqueza esta el vivir dentro de mi y porque ponen valor a las cosas que yo les doy con todo mi corazón.

Les amo tanto que imploro que reflexionen o pereceré a lado de ustedes, en sus manos estoy.



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