sábado, 4 de mayo de 2013

Lo que debes saber de los Focos Ahorradores


Fueron creados en 1976, cuando el ingeniero estadounidense Edward E. Hammer (1931-2012) quien dedico a investigar sobre el uso de la fluorescencia, logrando en 1976, inventar la primera bombilla fluorescente compacta. Mas fue a partir de 1995 que empezo a comercializarse y actualmente sustituyen los focos incandescentes. 

Las lámparas compactas fluorescentes (CFL, por sus siglas en inglés) o como nosotros le llamamos focos ahorradores, son la versión reducida del clásico tubo que todos conocemos. Tienen una vida útil de mil horas, mientras que la del foco incandescentes es de 7,500 horas.

A pesar que son de uso común, muchas personas no sabemos que hacer al momento del termino de vida útil o dejase de funcionar nuestro el foco ahorrador. ¿Se preguntara porque? Este producto se elabora con gas mercurio, un material nocivo para el ser humano, pero, se preguntara entonces porque se están usando.


Primeramente México esta trabajando en reducir el CO2

A fin de reducir 780 mil toneladas de dióxido de carbono anuales, desde diciembre de 2011 entró en vigor en el País la norma que prohíbe la comercialización de lámparas incandescentes.



Esto, aunado al programa Luz Sustentable, planea la adquisición y distribución gradual de focos ahorradores de energía, de manera que para 2014 la iluminación de los hogares mexicanos consuma 75% menos electricidad.



Hecho lamentable

Es elocuente que hemos logrado reducir el Dióxido de Carbono en la atmósfera  más existe un contratiempo: Los focos ahorradores requieren mercurio para lograr su funcionamiento, aunque en una cantidad mínima pero suficiente para causar daños a la salud. Lamentablemente México aun no tiene cuenta con una política de manejo para los residuos finales de dichos focos, en embargo, la FIDE (Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica) indica que crecerá su uso para el 2014.



Así funciona los focos ahorradores

1. Una corriente alterna llega a la balastra, que controla el flujo de electricidad, y es dirigida hacia los filamentos.

2. Los hilos desprenden calor e ionizan los gases contenidos en el foco.

3. La balastra genera una chispa, con la que se enciende un arco eléctrico entre ambos filamentos.

4. Las hebras al rojo vivo se apagan y se convierten en electrodos para mantener el arco eléctrico y, por consiguiente, la ionización.

5. Los iones chocan con los átomos de mercurio y éstos despiden la luz ultravioleta.

6. Los fotones de ultravioleta chocan con la capa de fósforo que recubre el interior de la lámpara.

7. Los átomos de fósforo emiten luz blanca, visible para el ojo humano.


Por lo anterior, de no manejarse, desecharse y reciclarse adecuadamente, las lámparas fluorescentes y focos ahorradores representan un peligro para la salud y para el medio ambiente porque contienen vapor de mercurio, así lo explica el Ing. Luis Ernesto Espinosa, director de la División de Iluminación de Toshiba México, en el marco de la Expo Lighting (ELA) 2011, primera exposición en México especializada en iluminación.


Daños que puede ocurrir a nuestra salud si un foco se rompe

Dado que el gas de mercurio es inodoro e incoloro, las personas lo pueden respirar sin darse cuenta, e inhalarlo puede tener efectos perjudiciales en los sistemas nervioso, digestivo, respiratorio e inmunitario y en los riñones, además de provocar daños pulmonares, según se explica en el documento "El mercurio en el sector salud" elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Porque se desconoce

Si bien las cantidades de mercurio que tiene una lámpara fluorescente son mínimas (cinco miligramos), según así recomienda la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos Norteamericana (NEMA, por sus siglas en inglés), pero, no existen parámetros oficiales que obliguen a los fabricantes cumplir con este estándar, ni tampoco existe ninguna regulación mexicana que exija a los fabricantes que proporcionen información a los consumidores acerca del manejo del producto, o de disposición final del mismo una vez que éste ha terminado su vida útil.

En la NOM-017-ENER/SCFI-2008, establece las condiciones de eficiencia energética y requisitos de seguridad de lámparas fluorescentes compactas en México, explica las indicaciones que deben contener el cuerpo del producto y/o el empaque son: el nombre o marca del fabricante o comercializador, datos técnicos de la lámpara (tensión de entrada, frecuencia, potencia y corriente), además de la fecha o código que permita identificar el periodo de fabricación.

Y se añade en la presente norma que "al tener indicados los datos (antes mencionados) en el empaque y en la cubierta, (la lámpara fluorescente) no requiere de instructivos adicionales", por lo que el fabricante no está obligado a incluir en el producto información acerca del manejo de la lámpara y la disposición final de la misma, una vez que ésta terminó su vida útil.


Y cuales son los cuidados que debemos de tener presente los ciudadanos, aquí le daremos dos puntos:

A. Que hacer para realizar un cambio o simplemente revisarlo:

1. Hay que dejarlo enfriar antes de reemplazarlos,

2. Debemos sujetarlo por la base y nunca por el tubo,

3. Al cambiarlo debemos de bajar el interruptor de energía,

4. No emplearlos con reguladores de intensidad luminosa, pues no están diseñados para usarse con ellos, y,

5. Nunca debe encenderlos y apagarlos de manera continua porque afecta su rendimiento.



B. En  caso de rompimiento, como actuar

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) recomienda esta guía de limpieza y disposición para lámparas fluorescentes:

1. En caso de que se rompa una lámpara fluorescente o foco ahorrador, abra las ventanas y salga del cuarto (evite el acceso) por lo menos 15 minutos.

2. Recoja todo fragmento del fluorescente que usted pueda, sin utilizar una aspiradora.

3. Use guantes de plástico para recoger el foco fluorescente (no utilice sus manos descubiertas).

4. Con mucho cuidado, saque los fragmentos y el polvo con papel o cartón tieso.

5. Limpie el área con una toallita de papel húmeda.

6. Puede utilizar cinta adhesiva para recoger el polvo y pequeños pedazos de la lámpara (también puede sustituir la cinta con papel húmedo).

7. Coloque todo el material que usó para limpiar en una bolsa de plástico y selle la bolsa.

8. Si no hay otra opción de disposición o reciclaje disponibles y si su estado lo permite, selle el fluorescente usado o roto en dos bolsas de plástico y colóquelas en el basurero de afuera (*).

9. Lavase las manos después de tirar la bolsa.

(*) Advertencia: No es la solución adecuada, sin embargo, por las características que tiene el plástico sirve de contenedor temporal para evitar que escape el gas de mercurio.


En resumen

Aunque hemos logrado un gran avance en la reducción del CO2 (Dioxido de Carbono) en nuestro país favoreciendo al planeta, y ha generado un ahorro de energía, se debe buscar una solución de reciclado para rescatar el vapor de mercurio, porque, hay que recordar que el destino final es el relleno sanitario, este se encuentra al aire libre, expuesto a filtraciones de agua, dados por el tiempo de lluvia. Dicha filtración podría llevar residuos de mercurio a un manto acuífero que provocaría un peligro mayor. Es por eso que los ciudadanos debemos de colocar los focos ahorradores en doble envoltura de plástico, para reducir el riesgo, mientras se encuentre una solución mas ecológica.